Gana el duelo final para expulsar la noche que aún se aferra a Alder. Tu farol convierte cada golpe certero en luz; estás liberando al dragón.
Alder extiende las alas. Su sombra las extiende un instante después. «Cuando me mueva, sigue la luz —te dice—. La oscuridad sabe hacerse pasar por mí».