El alquitrán que brota del suelo parece lo bastante sólido para cruzarlo, hasta que deja de serlo. Los verdaderos pozos de alquitrán, como los de La Brea, atraparon mamuts y tigres dientes de sable, no dinosaurios: los dinosaurios ya se habían extinguido decenas de millones de años antes de que esos pozos se formaran.