Epílogo. En las rocas depositadas justo por encima de la capa de la extinción en Montana —dentro de los cien mil años siguientes al impacto— aparecen los dientes y los huesos del tobillo de Purgatorius, un mamífero no mayor que una rata que comía fruta e insectos y que, según revelan sus articulaciones del tobillo, trepaba a los árboles. Es el pariente más antiguo conocido de los primates. Sesenta y seis millones de años después, una rama de esa familia construiría un museo y leería esta carta.