Un solo ojo, afilado como un telescopio, y los ha visto venir desde lejos. Quiere sus zapatos de plata: NO los suelten. Cuando llegue el momento, ¡lancen el agua! Y luego, todos: a derretirse. Despacito. Hasta llegaaaar al suelo.
Le teme a la oscuridad. Le teme al agua. Jamás se ha dado un baño. Ya ven la debilidad.