El Gran Oz se muestra distinto a cada uno: una CABEZA gigante (háganla), una dama hermosa (posen), una bestia terrible (¡garras!), una bola de fuego (¡parpadeen como llamas!). Hagan las cuatro. Entonces la voz retumba su precio: 'Tráiganme la prueba de que la Malvada Bruja del Oeste ya no existe.'